#SaveMika vía Ko‑fi + Nombre


Es momento de celebrar. Celebremos doce meses ininterrumpidos de publicaciones en el blog. Celebremos las 36000 visitas, los 360 comentarios, las más de 150 publicaciones, ¿y por qué no? Adelantémonos unos meses, y celebremos los 5 años de nacimiento del blog.

Hace apenas unos meses nació un grupo de discord que hace nada publicó una adaptación completa a formato web del juego de Lain y subtitulada al inglés, mientras tanto, nosotros seguimos avanzando a paso lento en nuestro pequeño proyecto en solitario que sólo en agosto del año pasado dio la bienvenida a su primer compañero de viaje. Saludos a Sib!

Son diferentes maneras de trabajar, son diferentes equipos en diferentes proyectos con diferentes objetivos, así que no nos desalienta saber que esta otra adaptación haya llegado tan lejos en tan poco tiempo, mientras nosotros seguimos avanzando al ritmo de siempre, con buenas rachas de trabajo seguidas de un letargo prolongado.

La traducción y la adaptación que estamos preparando es un proyecto a largo plazo, y es por eso que, tras casi cinco años de estar en línea, consideramos que ha llegado el momento de dar un primer paso hacia la monetización de este proyecto, permitiendo a nuestros lectores formar parte de su crecimiento de una manera directa.

Salvemos a Mika comprándole un café sin tapa!

En efecto, recién abrimos una cuenta de ko‑fi, donde se pueden hacer donativos en múltiplos de 1 dólar ($1USD) que irán directo a nuestra cuenta de paypal la cripto-billetera de Lain. Dicho eso, parece que es costumbre ofrecer algo a cambio de las donaciones que se hacen allí, ¿pero qué podríamos ofrecer? ¿Alguna idea?

En principio, lo único que se nos ocurre ofrecer a quien guste invitarnos un café una dotación de accela, es seguir adelante como venimos haciendo, quizás podríamos crear un apartado en los créditos de lain-psx para agradecer a quienes apoyen con el pago del dominio y el servidor donde se aloja el sitio.

Ko‑fi incluso permite abrir una tienda. ¿Qué vender allí? ¿Nuestra obra personal? (escritos, garabatos, laberintos y demás) ¿Siquiera es eso algo que los lectores del blog querrían adquirir? Tenemos muchas dudas, pero no tenemos intención de resolverlas de inmediato, ni siquiera sabemos si este pequeño paso nos encamina en la dirección correcta, o será un tropiezo que no dejará más que una pequeña costra.

Tenemos las expectativas hasta abajo para no sufrir el posible fracaso, mientras esperamos lo mejor para no claudicar antes de comenzar.

También es cierto que estos meses han sido algo difíciles en lo personal, pero sentarnos a hacer arreglos en el blog y redactar alguna entrada de vez en cuando distrae nuestra mente de lo que resulta desagradable, e incluso sirve para dejar salir algo de la presión acumulada, aunque saber que la existencia de este blog ha llegado a seres indeseados, ha puesto una gran traba en nuestra libertad de expresión, lo cual es terrible, ya que detona una incipiente paranoia, y nos incita a abandonar el blog para recuperar el anonimato verdadero en otra plataforma. ¿Sería prudente/posible tal cosa? Nadie sabe.

Aquella presencia no desaparece.


En fin, cambiando un poco de tema, ¿Saben por qué el seudónimo que usamos es eternofímero? (ahora, abreviado como “ef”). La razón es simple. Porque es una contradicción entre lo duradero y lo de corta vida, entre lo grande y lo pequeño, entre lo que tiene un valor y lo que no lo tiene.

Podemos celebrar que este mes rompimos el récord de visitas por mes, alcanzando en 30 días lo que no conseguimos durante los primeros dos años enteros de estar online, mientras que al mismo tiempo lamentamos haber alcanzado tan poco en tremendo lapso de cinco años. Es una contradicción, y según nuestro estado de ánimo nos enfocaremos en una u otra cosa, pero incapaces de ignorar el todo que percibimos, acabamos en un desastre de incertidumbre con el que nos identificamos, al cual le pusimos nombre, y en el cual nos sumergimos sin descanso porque llegamos a la conclusión de que eso es lo mejor que podemos hacer.

Jamás sabremos si estamos haciendo “lo correcto”, pues disfrutar o no la vida no es una medida de “valor” que podamos cuantificar o que deje alguna evidencia objetiva que nos dé cierta clase de certeza respecto a sus beneficios y perjuicios. Será el día más feliz de nuestra vida, pero será un completo desperdicio en función de nuestros valores, o de ciertos valores universales o de mayor alcance que los nuestros. Será el peor día de nuestra vida, pero será la base de los mayores logros en toda nuestra existencia en función de nuestros valores, o de ciertos valores universales o de mayor alcance que los nuestros. Habrá días terribles y desperdiciados, así como otros agradables y productivos. Lo aceptaremos todo.

A eso nos dedicamos en este blog, y eso es lo que estarán apoyando al realizar algún donativo a este individuo que habla en plural. Preguntas sin respuestas en un ciclo interminable con periodos de trabajo productivo plasmados en éste o cualquier otro de nuestros proyectos paralelos. Excusas para divagar sin rumbo esperando que en un futuro remoto haya algún fruto que cosechar, pero sin vernos atados a la imperiosa necesidad de hallar ese algo.

Incertidumbre

No obstante, el resultado es secundario, lo importante es apegarse a ciertos principios que por igual tachamos de inmaduros como coronamos de elevados. ¿Cómo no sentir cierta conexión con la pequeña Lain, cuya identidad parece tanto o más frágil que la nuestra?

¿Cómo no hablar en plural cuando las distintas voces que habitan nuestro interior parecen vivir en tal desacuerdo que ni siquiera llegan a un concenso acerca de su percepción de sí mismas?

Pero está bien. Esta incertidumbre nos llevará a terrenos inexplorados, nos permitirá ver paisajes que nadie ha contemplado, experimentar sensaciones que nadie ha conocido, ver colores que no han sido representados. El resultado es secundario, lo que importa es seguir hacia adelante, ¿no?

Palabras del vagabundo

Se escucha entonces una segunda voz, no una que asemeje a un delirio, sino otra parte de nosotros, inseparable de nuestra identidad pero que al mismo tiempo suena ajena, que viene a decirnos que estamos equivocados al creer que la incertidumbre y la contratación es un estilo de vida apropiado, a lo cual respondemos con un argumento que dice “lo bueno y lo malo son ideas subjetivas. Si lo bueno es lo que te da certeza, y lo malo es lo que te da un dolor de cabeza, ¿no sería la ignorancia el verdadero paraíso, y la inexistencia la única libertad?”, y esa otra mitad se rinde fácilmente, pues no está bien entrenada para decir que la duda carece de valor si no se le busca una respuesta, aunque sea parcial, subjetiva o temporal, mientras que la libertad sin compromiso no puede llegar a ser más que un vacío libertinaje.

En efecto, eso somos nosotros, una contradicción, un tira y afloja donde las más de las veces triunfa el mismo jugador, pues su contrincante es mucho más débil (aunque ninguno es muy fuerte que digamos), aunque también es cierto que cuanto “somos” debería ser más bien cuanto “estamos siendo”, para dejar en claro que por inamovible que parezca nuestra perspectiva, ésta se encuentra reescribiéndose a cada segundo, quizás sin el menor cambio, quizás fortaleciéndose en alguna área y debilitándose en otra. Quizá quedó tan profundamente atrofiada que no podrá desarrollarse jamás, o quizás está tan especializada que su genio en determinado campo es tan elevado que vuelve imperceptible sus puntos débiles a los ojos del espectador ocasional.

La solución a todos los problemas de la vida

Y hablando de esto último, ustedes, sí, ustedes que son el espectador ocasional, ¿No tienen algo que compartir? El contador de visitas dice que están allí, pero la mayoría se limita a observar sin interactuar. Es cierto que blogger no es la plataforma más indicada para ello (¿deberíamos abrir un servidor de discord o algo similar?), y que tener pocos comentarios hace de cada uno algo especial que nos sorprende gratamente cuando ocurre, pero como dicta el instinto del internauta, la falta de interacción se cobrará una pequeña cuota de nuestra supuesta salud mental, dado que sin un incentivo externo por mínimo que sea, el único producto que va a resultar de la máquina hambrienta es un panfleto que ruega por atención de manera muy poco elegante, y para nada atractiva, a nadie más que un grupo de anónimos en internet quienes tienen mejores cosas en qué pensar.

¿Quién lee estas palabras?
¿Es usted, ser indeseado?

Abra su maldita boca si realmente está allí, no se esconda en una esquina como alimaña esperando la noche para salir a roer las pertenencias de alguien más. Diga lo que tenga que decir y no vuelva a emitir sonido alguno, desaparezca para siempre, deje de ser el pesado lastre que frena al patético pájaro azul cuyas alas atrofiadas le suman peso a la carga que lleva en su espalda jorobada. Shinde.

¿Quién lee estas palabras?
¿Es usted, amigo anónimo?

Alce la voz, permítanos saber de su existencia, no tema a salir de la oscuridad, aquí nadie le juzgará en función de sus palabras. Diga lo que jamás haya dicho y vea cómo el mundo no se acaba, deje aquí un trozo de la carga insoportable que el universo ha depositado en su espalda. Descanse por un segundo del cansado viaje, tome un respiro y aprenda a hablar de nuevo con esas cuerdas vocales resecas. Ikite.

Contradicciones. Son algo bueno, son algo malo, son ambas y ninguna la vez. Sólo son, creemos que lo son, quizá no son, o no lo son.


En fin, tampoco había mucho más que decir acerca de la recién abierta cuenta de Ko‑fi, salvo que el primer objetivo de la misma es tender un puente para que los lectores apoyen al mantenimiento del sitio lain‑psx, y quizá, aspirar a crear nuevos proyectos relacionados a Lain o sus temas e ideas en el futuro. Quizá el incentivo nos ayude a mejorar nuestro equipo de cómputo, o simplemente a darnos algún lujo bien merecido. Aceptamos sugerencias sobre “recompensas” para quienes llenen la taza medio vacía que yace fría en nuestra mesa.

El límite es el cielo.

En fin, nos leemos pronto con más novedades, no olviden comentar y compartir esta publicación allá donde consideren apropiado.

Saludos, buena noche, y gracias por su atención!

¡Brindemos por un mañana brillante!

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