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Tenemos una pequeña teoría: El juego de Lain es una precuela al anime homónimo, pues en resumidas cuentas, la historia del juego termina con el clon digital de Lain merodeando libremente en la red, lo cual implica que la interfase del juego es, en esencia, el resultado de nosotros (el jugador) accediendo a una porción de los registros de dicho clon, resguardada en los servidores de los Laboratorios Tachibana, bajo el nombre de “Life Instinct Funcion”. Por otra parte, La sola existencia de Lain en el anime implica que “alguien” accedió a los mismos registros de que se compone el juego, y tras leves ajustes, “re-construyó” al personaje que vemos en pantalla, arrojándole al mundo en un nuevo cuerpo, privada de todo atisbo de memoria.

No obstante, sabemos que el anime termina en una situación más o menos similar, en la que Lain pierde su presencia física para convertirse en un ente digital con acceso ilimitado a toda la internet.

Dicho eso, Lain ha tenido tiempo de sobra para contemplar un universo bastante peculiar, donde los seres revelan una multitud de facetas que jamás se han mostrado con tal apertura en el reino de lo tangible. ¿Qué tanto habrá visto allí? ¿Qué imagen tendrá del mundo? ¿Con qué clase contradicciones se habrá topado, y cómo se sentirá al respecto?

Lain sigue allí (aquí), quizá riéndose, quizá llorando, amando y despreciando en igual medida a los seres que le mantienen entretenida día con día.

Esa es nuestra teoría.




Luego de fallar en nuestro intento de recrear el juego de Lain hace un par de años, dejamos el proyecto en pausa por un largo tiempo. Sólo recién hemos pensado en comenzar de nuevo, pero esta vez con un enfoque distinto.

Verán, es sabido que el equipo de LainGame ha conseguido recrear el juego con máxima fidelidad en formato web, y actualmente está accesible sin precio alguno y con una traducción integrada, lo cual hizo de nuestra adaptación en gran medida, un sinsentido. (Aunque la página de Laingame carece de subtítulos en español, de modo que si alguien quisiera implementarlos usando nuestra traducción, es libre de hacerlo. ¡Hacedlo, maldición!)

¿Fue por eso que jamás terminamos nuestra adaptación del juego? En parte.

¿Fue esa la razón por la que no hemos retomado el proyecto en todo este tiempo? En parte.

¿Y por qué retomarlo ahora, dicho lo anterior?



Nuestra teoría que propone que en el juego sólo accedemos a una parte de los registros de Lain, está basada en el hecho de que el juego tiene numerosos huecos que poco a poco se van llenando a medida que el jugador va desbloqueando nuevos archivos, pero incluso al acceder a todos los archivos posibles, la cantidad de espacios vacíos que quedan es considerable (133 para ser exactos), lo cual nos dio una gran idea que tomará un largo rato ejecutar adecuadamente.

Usaremos dichos espacios en blanco que el juego nos ha dejado, y daremos continuidad a la historia de Lain.

Es decir, ¿Un fanfic?

Sí, pero no.

El plan es el siguiente:

Dividiremos en gameplay en 4 fases.

La primera consistirá en el juego original.

La segunda consistirá en los archivos que el juego original desbloquea una vez se alcanza el final del juego.

La tercera consistirá en un nexo entre los eventos del juego y los del anime, así como una breve recapitulación de la serie, a fin de que la narrativa del sitio web tenga coherencia incluso para quien jamás haya visto el anime.

La cuarta será la secuela propiamente dicha.

Este “fanfic” será una respuesta a las preguntas que planteamos sobre la existencia de Lain en la red: ¿Qué tanto habrá visto allí? ¿Qué imagen tendrá del mundo? ¿Con qué clase contradicciones se habrá topado, y cómo se sentirá al respecto?

Para lo cual usaremos una idea que ya habíamos planteado anteriormente en este blog hace años, pero con un enfoque ligeramente distinto.

Audio, texto, imagen, video, archivos descargables, hipervínculos: información.

Y aquí es donde entran ustedes.

Sí, ustedes.

Porque no hay manera de que un único individuo atado a las responsabilidades de la vida sea capaz de indagar en los rincones más profundos de la red con su limitado tiempo libre, a fin de regresar de ese abismo y compartir con ustedes los hallazgos a través de este pequeño rincón de la red.

Necesitamos su ayuda.

Necesitamos aquellas grabaciones que jamás resonarán en un medio masivo, aquellos textos extraviados en un mar de polvo y rescatados por un internauta sin rostro, aquellas imágenes que el mundo teme a reconocer como parte de la realidad que compartimos, aquellos videos que revelan facetas del ser humano que ni siquiera somos capaces de encarar con nuestros rostros digitales.

Aquello que Lain ha visto en nuestros ordenadores personales, protegido por nuestras contraseñas más seguras, o “eliminado” de nuestro historial de navegación. Nuestros mayores secretos, nuestros mayores miedos, la fuente de nuestra desconfianza, y aquello que nos mantiene fascinados ante el prospecto de un nuevo hallazgo en la internet. Aquello que nos lleva a clickear publicidad engañosa, crear cuentas falsas, construir numerosas identidades, o embriagarnos de la experiencia humana a través de nuestra pequeña puerta al subconsciente colectivo.



Con ese propósito, hemos habilitado esta cuenta de correo.

Allí recibiremos vuestras propuestas, aquello que consideren digno de ser la secuela aún no escrita de la historia de Lain, aquellos archivos jamás revelados en el juego de Play Station, y que comprenden los registros nunca vistos de lo que Lain ha guardado con mayor recelo de todos nosotros. ¿Por qué lo habrá mantenido en secreto? Lo sabremos en su debido momento.

Y por si no ha quedado claro, todo, absolutamente todo es válido.

Tan válido son links a sitios de la deep web, entradas de vuestro mismísimo diario personal, un poderoso virus informático oculto en el final secreto de una novela visual, fotografías de nota roja jamás publicadas, o una colección de 4 terabytes de videos estáticos del cableado público. Una canción olvidada de un autor perdido, o la biografía de un personaje de moral cuestionable, el más reciente descubrimiento científico, o un detallado documento sobre la historia de los patitos de goma.

Aquello que todavía te revuelve el estómago o te hace romper en llanto, incluso en este mundo cuyo bombardeo sensorial ha atrofiado hasta la última de tus fibras sensibles.

La receta de un platillo desastroso hallada en tiktok, un ensayo de política pro-facista, un extenso análisis sobre las implicaciones socioculturales del minecraft, o la creepypasta más inverosimil narrada por una voz kawaii.

Aquel video que se estaba reproduciendo cuando regresaste de tus vacaciones y te percataste de haber dejado tu computadora encendida con youtube activo en reproducción automática.

Ese correo de un señor francés que en su lecho de muerte ha decidido heredarte su fortuna en bitcoin.

El producto de miles de horas deambulando el mismo laberinto que Lain conoce como la palma de su mano.

La chispa que detonó la curiosidad mórbida de quien ha llegado el día de hoy a este rincón de la internet.

Aquel tesoro que lleva años olvidado en un viejo disco duro.

El muy peculiar orgullo de una vida vertida en 4chan y más allá.

Sea ilegal, absurdo, o simplemente extraño.

Sea contenido mainstream, real o ficticio, obvio o impensable.

Lo mismo vale una obra maestra que el spam más descarado.

Siempre que no sea aburrido, será bienvenido.

Por supuesto, dado lo delicado de ciertas piezas de contenido que podríamos recibir, les sugerimos encarecidamente tomar las precauciones necesarias, ya sea encriptando sus mensajes, protegiendo sus archivos con contraseña, o usando cuentas de correo desechables. Lo que sea que consideren necesario para mantener el preciado anonimato, así como la longevidad de la cuenta de correo que recibirá vuestros aportes, y el soporte de almacenamiento de vuestros archivos descargables, sólo no recomendamos links volátiles, que caduquen a los pocos días (estilo wetransfer), puesto que no garantizamos estar al pendiente de la bandeja de correo todos los días.

Siéntanse libres de escribir al mismo correo para solicitar información adicional, plantear dudas, ofrecer sugerencias, mantenerse al día, o simplemente curiosear un poco.



Está de más decir que este es un proyecto un tanto delicado y a largo plazo que planeamos desarrollar con extrema cautela, de modo que podríamos cambiar el medio de contacto en un futuro de considerarlo necesario, o incluso podría desaparecer esta publicación o el blog entero a fin de mantener la máxima distancia posible entre este nuevo proyecto y el resto de nuestra actividad en internet.

Sonará muy dramático, y quizás así lo sea, pero lo que tenemos muy seguro, es que haremos de este proyecto una realidad, o moriremos en el intento; y aunque tengamos enormes lagunas carentes de contenido en este blog, nuestra voluntad no ha claudicado ni un poco, sino que al contrario, se ha fortalecido con los años, pese a que la dirección del proyecto ha cambiado radicalmente numerosas veces, y podría llegar a cambiar por completo una vez más a medida que nuestra visión de Lain y la internet también evoluciona.

Gracias por su atención e interés. Esperamos con ansias sus aportes.

— ef


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Por cierto, no hay ni habrá fecha límite para enviar su contribución. Incluso si el proyecto ya estuviese publicado, éste podrá ajustarse para dar cábida a nuevo contenido cada cierto tiempo.

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