miércoles, 27 de septiembre de 2017

Present day. Present Post. Hahahahaha!

Cuando conocimos a Lain, la imagen en cuestión y el título de la serie dio una primera expectativa que decía: “Serial Experiments Lain, parece ser una serie sobre un chico llamado Lain al que le hacen muchos experimentos feos. Seguramente toma lugar en un laboratorio”. Así es, pensamos que Lain era un chico, seguramente porque el poco anime que habíamos visto hasta entonces tenía una estética femenina muy estilizada en comparación a Lain (con seguridad, podemos afirmar que Lain no fue ni la décima serie (anime) que vimos desde que fuimos conscientes de la diferencia entre “anime” y “caricatura”).


Cables, porque sí.

Para ser exactos, fue a finales de 2012 que cierto AMV con escenas de Elfen Lied y Higurashi nos hizo preguntarnos ¿Qué es esta cosa sangrienta cuyo nombre reconozco? (un par de amigos habían mencionado Elfen Lied en algún momento, y el título quedó grabado en alguna parte del subconsciente para cuando llegara el momento adecuado). Siguiente actividad en la lista: Buscar esa serie llamada Elfen Lied, verla, sorprenderse, decir “Ah, nada mal, ¿Hay más de donde vino esto?”, ver listas de “los animes que debes ver sí o sí”, Lain andaba por ahí.

Una revolución, una revolución extraña y que puede resultar insignificante para quien haya sido adepto al anime desde muy joven (en 2012 teníamos 18 años, recién ingresábamos a la universidad. Conocer el anime a esa edad no es precisamente normal, según nuestra información). En fin, evitemos dar demasiados rodeos por hoy, ya que no queremos que esta entrada sea demasiado larga.

Es gracioso pensar que un evento tan fortuito como ver un AMV (para colmo, de una de esas bandas de una persona que jamás llegan a ser reconocidas por nadie) podría concluir en esta publicación en concreto. ¡Este blog le debe su existencia a ese AMV!, aunque es posible que en cualquier otro momento de nuestra vida pudimos tener otro acercamiento serio con el anime, pero las coincidencias operaron de una manera y no de otra, lo cual es digno de mención al menos.

Ah, sí, las ramas. El punto es que cuando comenzamos este blog, lo primero que pensamos fue “bueno, a ver cómo va”, luego de la primer publicación decidimos buscarnos en google. No aparecíamos sino hasta la página 10, y eso, buscando expresamente “Life Instinct Function”, el nombre del blog como tal. Cualquier otra búsqueda no arrojaba prácticamente ningún resultado. “Ah, va a ser difícil que la gente se entere de esto”. Pero seguimos, porque queríamos traducir el juego de Serial Experiments Lain. Sabíamos que jugar en inglés era posible, pues sabíamos lo suficiente como para lidiar con la experiencia (teniendo un buen diccionario a la mano), pero ya que estamos, ¿no sería mejor traducirlo al español y compartir los resultados en la red? Pese a la inmensa fama del anime homónimo, con sus doblajes oficiales a múltiples idiomas, y fansubs que seguro habrá en decenas de idiomas que ni nos vienen a la mente… Pese a todo eso, ¿el juego no tiene ni siquiera fansub al español? ¡Imperdonable!

Claro que por entonces ya eramos buenos fans de Lain, de modo que no hallar nada del juego en español en ninguna parte era un problema grave que debíamos resolver simplemente porque nos consideramos capaces de emprender la tarea. ¡Una responsabilidad autoimpuesta! así, casual. (recientemente hemos encontrado un gameplay con traducción al español incluida, pero es larguísimo ya que incluye los leeentos tiempos de carga del juego, se publica muy esporádicamente, y para ser videos, uno esperaría no tener que lidiar con esos largos tiempos de espera, soportables ante la PlayStation, pero no ante un reproducción fija).

E hicimos la traducción, pese a que nadie visitaba el blog por entonces, pese a que las visitas que sumabamos se debían a que nosotros mismos revisábamos cada publicación en busca de errores ortográficos o de sintaxis porque somos obsesivos con esos detalles. (¿Cómo hacer una traducción por mero “amor al arte” sin esa pizca de obsesión? ¡Imposible!)

Y publicamos la traducción en su mejor estado actual en diciembre de 2016, hace casi un año, y desde entonces no hemos publicado NADA, no obstante, las escuetas visitas del blog se mantuvieron, y al día de hoy basta con teclear en google “Lain psx esp” para que este blog aparezca en la primera página, tan sólo después de un link a emudesc donde se discute como ejecutar el juego en un ordenador… en japonés, claro.

¡Qué bien!, eso nos motiva mucho a seguir perfeccionando la traducción, con pequeños comentarios sobre los extraños temas que toca la historia, o aclarar aquellos conceptos psicológicos y psiquiátricos que abundan, gracias a la pluma del buen Chiaki Konaka, escritor tanto del anime como del juego. ¡No es texto sencillo!, y se merece una traducción mejor que la que hemos publicado en este blog, y como nadie parece tener tiempo o conocimientos para hacerlo, pues seguiremos intentándolo nosotros, porque sentimos la urgencia de hacerlo. ¡Y nada más que eso!

Ni siquiera es como si estuviéramos disfrutando especialmente realizando la traducción. Seguro es más agradable jugar el juego con la traducción ya lista, en lugar de batallar con encontrar la palabra correcta, o la manera más agradable de traducir alguna expresión ambigua, lo cual es difícil, tanto más si tomamos en cuenta el estilo de la obra, confusa, enrevesada, a veces rondando el sinsentido, pero cargando significado por doquier. ¡Es difícil!, pero lo haremos.

Ciertamente el proyecto quedó en pausa, y en la práctica, realmente no hemos reanudado, pero tenemos el entusiasmo intacto, si no es que elevado, tras vernos en la primera página de resultados en google con tamaña facilidad. Es una extraña clase de honor el tener un blog que aparece en la primera página de resultados y es visitado con frecuencia pese a no publicar casi nunca y tener un público tan limitado como el nuestro. Estamos escribiendo un libro que también publicamos en blogger [27-2-018: Terminamos el libro!], pero Lain es popular, nosotros no, así que aunque allá tengamos 50 publicaciones y aquí 20, aunque allá publiquemos una vez a la semana como mínimo, y aquí casi nunca, nuestra obra personal no conoce ni una pizca del éxito que tiene esta obra derivada (traducción).

Si hay gente capaz de apreciar lo suficiente esta traducción como para darle el (admitámoslo, ínfimo) éxito que tiene actualmente, ¡qué mejor sensación la de poder corresponder a ese aprecio que en el fondo, nosotros compartimos, ¡porque nos gusta Serial Experiments Lain!, y sabemos que Lain Iwakura podrá estar al tanto de nuestras ofrendas, en cuanto que estamos hablando de la diosa omnisciente de la Wired. ¿O quizá se siente hostigada por nosotros? ¡Oh, qué terrible pensamiento!

Nunca hemos creado un meme. Nunca hemos conocido la sensación de ser “virales”, pero este proyecto guiado por el mero fanatismo es lo más cercano a eso que tenemos a la mano. Un placer sencillo, nada similar a una explosión de sensaciones, nada de éxtasis, nada de iluminación divina. Tan sólo una especie de satisfacción que nos motiva a seguir trabajando, aunque al mismo ritmo de tortuga, pues nuestros objetivos en la vida van más allá de traducir un juego. ¡Queremos más!, pero ya empezamos aquí, y no tenemos intención de abandonar así como así.

¡Esperen más de nosotros un día de estos!
Porque aunque el día de hoy seamos una mota de polvo que sólo brilla ligeramente por una traducción (en el ya de por sí basto universo que gira alrededor de Lain), haremos grandes cosas, escribiremos grandes historias, porque Lain nos ha inspirado, Lain nos ha motivado, Lain nos ha permitido ver una faceta del entretenimiento que se nos había mantenido oculta, una faceta del entretenimiento que es capaz de cambiar tu vida. ¡Le debemos mucho a Lain, y queremos pagarle aunque sea con una traducción! (y con suerte, comprando sus blu-rays cuando la economía nos lo permita).

Aunque para ser justos, deberíamos agradecer, no a Lain, sino al equipo de producción detrás de la obra, pero mentar sus nombres y aludir uno por uno al papel que jugaron en la producción, no sólo tomaría mucho tiempo, sino que no va mucho al caso con el objetivo de esta publicación.

¡Gracias por leer hasta aquí! … Y un detalle: Cuando hablamos acerca de “nosotros”, estamos hablando en realidad de una única persona. Sólo una persona ha llevado a cabo toda la traducción y el blog. Sólo una persona, pero hablamos en plural en parte en honor a Lain (con su personalidad disociativa) y en parte debido al concepto detrás de este trastorno, es decir: en el fondo, todos tenemos múltiples personalidades, y aunque no siempre podamos distinguirlas habitando en nuestro cuerpo, están allí, haciendo cada una lo que se le dé la gana, así que, no debería de ser raro hablar de individuos como si habláramos de grupos de personas. Somos seres plurales tanto como somos singulares, lo cual, para un fan de Lain podría resultar evidente, pero aun así, hay quienes siguen dándole vueltas a las implicaciones filosóficas de semejantes ideas (y con razón, la verdad, pues la sola idea de múltiples “yos” dentro de cada uno de nosotros, choca con casi cualquier concepción del individuo que se nos da en la infancia). Y seguirán haciéndolo, porque así como nosotros descubrimos el anime hasta cumplir la mayoría de edad, hay quienes no llegarán a toparse con esta clase de ideas durante toda su vida, y nuestra misión (así como la del equipo de producción detrás de Lain), es llevar las preguntas al terreno de lo cotidiano, donde podamos abrir una conversación casual con la frase “¿Qué clase de personas son los otros yo que llevas dentro?” y recibir una respuesta con sentido.

Quizá la solución está en llegar al protocolo 7, donde los seres humanos seremos sólo una neurona de un ente viviente llamado tierra, aunque para eso falta mucho, y ni siquiera podemos decir que sea la respuesta correcta. Quiensabe. Según Evangelion, es una mala idea, pero ¿deberíamos creerle a ese baka Shinji, o a Lain? ¡Quién sabe!