jueves, 3 de septiembre de 2020

¡El máximo logro de la década! [maze2020]

Hace aproximadamente 6 años decidimos crear el laberinto más difícil del mundo. ¿Por qué? En realidad no estamos seguros, es decir, nunca hubo una razón filosófica o artística de gran peso tras la idea, fue más bien un pequeño impulso dirigido a una meta que por entonces nos parecía bastante sencilla y que no requería mayor reflexión previa. Así pues, un día cualquiera, tomamos lápiz y papel, y comenzamos a dibujar la obra deseada, pero tan sólo unos minutos más tarde, lo dejamos a un lado. Fallamos en la tarea luego de apenas haberla comenzado, no obstante, esa pequeña experiencia nos iluminó el camino como sólo el rotundo fracaso puede hacerlo.

“Debes comenzar por algo sencillo”

En efecto. Una lección terriblemente simple, y tan obvia que casi da vergüenza no haberla intuido desde el principio, pero que en más de una ocasión se nos olvida a todos, llevándonos a la decidia, a la procrastinación, a la frustración, y de nuevo al fracaso, sin siquiera haber dado un paso hacia adelante.

Aún cometemos ese error a veces, pero Kodóq’shi, el laberinto monumental, ha tenido mejor suerte, pues sólo un año después de aquel fiasco ya descrito, comenzamos nuevamente a dibujar el laberinto más difícil del mundo, pero ésta vez partimos de lo básico. De lo más básico imaginable…


Primer nivel de Kodóq’shi.

Comenzamos dibujando varios laberintos de 10x10 unidades, y tras llenar una hoja de papel cuadriculado con 25 piezas similares, decidimos duplicar el tamaño, y dibujar menos. Repetimos el proceso hasta que sólo cupo un laberinto de 100x100 unidades en la página, luego dibujamos otro de 140x140 en una hoja más grande, y tras acumular 70 laberintos bastante fáciles, tomamos una decisión muy importante…

Esos 70 niveles comprenderían la primera etapa del laberinto monumental (sin nombre por entonces), luego, dibujaríamos una segunda etapa con 70 niveles de dificutlad media/difícil, y al final, una tercera etapa con 70 niveles de dificultad extrema. Por supuesto, el tamaño y complejidad debían incrementar gradualmente, tanto para facilitarnos el proceso, como para alcanzar los niveles de dificultad a los que aspiramos de manera natural y permitiendo pequeños logros visibles que nos incentiven de manera constante, del mismo modo en que el jugador que se aventure a resolverlo podrá obtener logros pequeños al completar cada nivel individual. Para lograr todo eso, establecimos puntos de inflexión en los que haríamos cambios en las dimensiones y en la manera de crear los laberintos, generando "sub-metas" claras que han servido para mantener el proyecto en constante evolución.


Nivel 108, el más difícil de los 116 existentes,
también es el primero con caminos ondulados.

Dicho eso, a principios de 2020, tras varios años de trabajar a paso lento en el proyecto, nos topamos por pura casualidad con una convocatoria en reddit para artistas dedicados a la creación de laberintos, y sin importar que nuestro proyecto apenas iba por el 25% del progreso total, decidimos postularnos, y para sorpresa de todos, nuestro trabajo fue aceptado.

maze2020 es un proyecto fundado por Matthew Haussler para crear un punto de encuentro para artistas de los laberintos (él ocupa ese término) y para difundir la obra de los mismos. En este primer año, su objetivo fue abrir una convocatoria de la cual se elegiría un puñado de artistas cuya obra sería presentada en un museo y recopilada en un gran volumen de colección. Por desgracia, el primero de esos dos objetivos se vio impedido por la pandemia que llegó sin previo aviso, sin embargo, el libro que unifica los resultados de este proyecto sí que tuvo mejor suerte, pues tras unos meses de trabajo, ha sido lanzado al público en su formato digital de manera gratuita, y pronto llegará a la imprenta, para ser publicado en su versión física dentro de los próximos meses.


maze2020, obténganlo gratis aquí
Tras ingresar una dirección de correo, recibirán allí
el link de descarga (de un archivo pdf de 20mb)

Y a pesar de todo, este libro es apenas un pequeño logro imprevisto en comparación a lo que esperamos lograr con Kodóq’shi a largo plazo, pues como ya mencionamos, el laberinto en su totalidad no ha alcanzado ni siquiera el 30% de su progreso total, en parte por nuestra lentitud (lol), y en parte por el tamaño de nuestra meta, que nació como un arranque de inspiración, pero tras apaciguarse y seguir una ruta más meticulosa, se ha desarrollado con más salud y fortaleza que nosotros mismos. ¡Bien ahí!

Dicho eso, no queda más que invitarlos nuevamente a adquirir el libro de maze2020 en su versión digital, o bien, en su versión impresa (cuando esté disponible). Exploren la obra de los demás artistas que forman parte del libro, y sumérganse en los intrincados caminos que llevan a ningún lado y a todas partes a la vez.


Éste no aparece en el libro, ¡Averigüen de quién es!


En nuestra próxima publicación hablaremos de otro proyecto que aspira a ser nuestro siguiente gran logro. ¡Así es!, la programación del sitio de Serial Experiments Lain, traducción (no oficial) del juego al español.

Mientras tanto, ¿Qué opinan de este peculiar logro nuestro? Parece que la opinión general es que se trata de algo muy extraño. xD

Nos vemos en los comentarios, o allí donde crucemos caminos nuevamente.

¡Saludos!

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