Cyberia Layer_2 [2018]

Encuentra el soundtrack completo de Lain en este [link]
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Con ustedes, el CD conmemorativo por los 20 años de Serial Experiments Lain, obra de Wasei “JJ” Chikada, quién también colaboró en el “Cyberia Mix” de 1998, en compañía de Akira Takemoto, responsable de la banda sonora de Lain.

Si nuestro ancho de banda lo permite, más adelante publicaremos también el Soundtrack original de Lain, así como la serie en su remasterización BluRay de 2012, la versión con audio latino, los ejecutables del juego que aquí mismo traducimos y por qué no, algo de las series emparentadas de Lain (Texhnolyze, Haibane Renmei, Niea_7, Ghost Hound)… Sin mencionar los ArtBooks de Yoshitoshi Abe, ilustrador y diseñador de personajes de la mayoría de los ánimes mentados anteriormente, y autor de un par de éstos. ¿Les gustaría eso? ¡Díganlo en los comentarios! :)

Cyberia Layer_2 (2018)

Autor: Wasei “JJ” Chikada
Género: Electrónica, Techno, House, New Age
País de origen: Japón
Fecha de publicación: 14 de julio de 2018
Formato: FLAC
Bitrate: 817-1067 kbps
Duración total: 1:09:19
Sello Discográfico: Studio Eyebrow
Información extra: Disco conmemorativo por los 20 años de SEL, el cual ya tiene su propia publicación en este mismo blog, sin embargo, esta versión ha corregido algunos desajustes en los metadatos. Pequeñeces. Basta decir que este disco es la publicación oficial más reciente que se ha hecho de material relativo a SEL.
Más información extra: Discogs

Tracklist:
[4:58] 01. Pantera "JJ's Theme"
[5:15] 02. "s"peEd (JJ's Rework)
[5:26] 03. Accela
[7:31] 04. Accela (Ko Kimura Remix)
[7:26] 05. Navi 3.0
[4:06] 06. Third Eye
[6:09] 07. Got THe Mic
[5:51] 08. Kuroshio (Thousand Knives Club Mix)
[5:48] 09. Cloudy, With Occasional Rain (JJ's Rework)
[6:15] 10. "s"peEd (Q’hey Remix)
[4:21] 11. Sarasvati
[6:14] 12. Navi0.3 (Wasei “JJ” Chikada Remix)

Descarga

(1 archivo .rar de 462.2mb, vía Mega)
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Última actualización: 17/03/2021

Realidad, verdad y Lain

La realidad es todo aquello que existe, la verdad es cuanto percibimos, mientras que la ficción es la creación de quien intenta poner la realidad en el terreno de lo sensible. En otras palabras, Lain es una obra de ficción. Bastante obvio, ¿no?

Pero la ficción no es verdadera, y por supuesto, no es más que la abstracción de una hipótesis de lo que podría ser la realidad, pero por inútil que pueda parecer la ficción al ponerla de ese modo, también resulta indispensable para que el ser humano encuentre su lugar en el vasto universo del que la humanidad es apenas una partícula de polvo… Es una hormiga adentrándose al mundo de la conciencia humana mediante sus pobres y limitados medios, es un espacio de consuelo para nuestra inmensurable carencia de saber, es nuestro intento de postrarnos en un punto de entendimiento mutuo (la verdad) y hablar de lo que nos supera (la realidad) en términos que podamos transmitir a nuestros congéneres de una manera atractiva para ellos (la ficción).

Hemos escuchado tantas veces que la ficción no mueve el mundo, que el arte sólo es el pasatiempo de quien no encontró algo más útil que hacer, o que quienes dedican su vida a apreciar el arte son incluso un estrato inferior al de la ficción. Consumidores de ficción —Otakus, por usar un término más accesible—… ¿Qué clase de existencia es aquella que Lain nos quiso plantear? La existencia de un observador silencioso, que renuncia a cualquier papel de importancia que pudiera jugar en el “mundo real”, allá afuera de los bits, donde la gente hace cosas que moldean el mundo poco a poco.

Un espejo hecho a medida de nuestros tiempos, donde creemos observar la auténtica naturaleza de nuestra vida, nos sumergimos en sus aguas para encontrarnos a nosotros mismos, pero perdemos el camino y nos disolvemos con el agua, nos volvemos uno con la ficción, nos mezclamos con el mundo de la ficción, perdemos la carne y comenzamos el proceso nuevamente. Ahora la verdad será la realidad inaccesible que intentamos descifrar desde nuestro prado virtual, la verdad es una pantalla de baja resolución y un internet de baja velocidad, y la ficción son estas palabras, Lain es cada pixel en esta pantalla, cada fotón que se alinea para formar figuras con significado aparente.

Así pues, ¿Qué intentamos descifrar el día de hoy? ¿A qué “realidad” pretendemos acceder desde el universo a dos dimensiones en que nos desenvolvemos?

Un sentimiento, una experiencia, una sensación, una idea, todo mezclado, un instante basta para olvidarlo, la memoria en la red es efímera, la almacenamos mientras la usamos para dejarla a un lado apenas cumplió su propósito, a sabiendas de que podremos volver a ella cada vez que haga falta… al igual que tú. “¿Quién eres y dónde estás? Ahora mismo no me importa porque estoy escribiendo esto, estoy leyendo esto, pero cuando quiera saberlo, lo sabré. Basta que escriba tu nombre en el buscador y si no lo recuerdo, preguntaré por él en alguna parte, si aun así no lo encuentro, perderé el interés al poco tiempo y comenzaré una nueva búsqueda. No hay prisa ni mayor urgencia por llegar a ningún lado, porque aquí en la red aprendimos a desprendernos de nuestro ser, a ignorar nuestra materia física a manera de preparación —quizá— para el día de nuestra despedida…” O algo así.

Esa fue la invitación de la pequeña Lain (o de Chisa-chan, para el caso), “Dios está aquí”, y por una u otra razón lo creímos cierto, “Dios Dios, Chinkuruhoi”, repetimos, pero Dios no llegó, el entendimiento seguía lejos y no parecía aproximarse, fuimos tras de él allá donde nos dijeron sólo para extraviarnos en la senda interminable de las preguntas sin respuesta, un resultado más que esperado para quien tuviera experiencia o conocimiento previo de la materia, pero nosotros éramos jóvenes e idiotas, ¿cómo esperaban que supiéramos lo que nos aguardaba allá abajo si ni siquiera teníamos conciencia de la dirección en que caminábamos?

Construimos una linda casa (un blog, un canal de youtube, una cuenta de twitter…) y la amueblamos como mejor pudimos, nos sentamos e invitamos a todo mundo: “Miren lo que hemos levantado aquí, este espacio es para todos ustedes, para todos nosotros, ¡Platiquemos, seamos amigos, hagámonos compañía y ayudémonos a descubrir el mundo!”… Alguien vino y saludó, alguien se quedó a dormir una noche y con suerte intercambiamos ideas con un tercer invitado, pero se acabó la botana (el contenido), ya no había dinero (motivación) para ir a comprar nada más, así que quien vino sólo llegó porque se le hizo tarde (aunque no había un horario siquiera), y tuvo que conformarse con la mínima hospitalidad de un sillón empolvado y algunos juegos de mesa abandonados como pasatiempo. ¡Bienvenido…!

Aquella es nuestra verdad el día de hoy, aquella que en el pasado sólo servía como proyección abstracta de la inmensa realidad, pero hoy sirve de refugio a los débiles e indecisos que no logran hallar un sitio en un mundo real (la verdad) que se nos muestra amenazante, peligroso, asfixiante, insoportable…

Por supuesto, el mundillo en la pantalla carece de texturas, olores y sabores, pero nunca estuvimos acostumbrados al tacto, la nariz siempre constipada y los sabores repetitivos de la dieta clase baja no se echarán de menos cuando las imágenes y los sonidos son tan abundantes. Una película, un anime, un video musical es todo lo que hace falta para experimentar el placer de la existencia. Ponle todo el photoshop y el autotune que creas preciso, lo aceptaremos, para eso fuimos educados (por la wikipedia), nos preparamos día tras día frente al monitor que cada vez parece afectar más y más a nuestra vista. No importa, los audífonos funcionan de maravilla y el soundtrack de Made in Abyss puede reventarnos los tímpanos si así quiere, lo aceptaremos de buena gana…

¿Qué canción sigue? Перкалаба - Коровка. Ve tú a saber cómo se pronuncia eso. Basta decir que esa canción siempre nos ha parecido perfecta para ir caminando por la calle a media noche, con los audífonos que cubren la oreja por completo, absortos en el sonido del bajo y la trompeta, cuando repentinamente llega alguien por la espalda y nos clava un cuchillo, el sonido se deforma, el cerebro hace lo que puede por entender la situación y el cuerpo reacciona como cree apropiado para defenderse de la amenaza, pero aquél es el cuerpo de un ser enclenque, defenderse no es una opción, y menos aún cuando el atacante extrae el arma punzocortante del costado de su víctima sólo para repetir la puñalada dolorosa una vez más, y otra y otra y otra. La música sigue sonando, indiferente de la situación en que nos encontramos, fuerte y clara, gritando en un idioma extraño, avanzando lentamente hacia su final del mismo modo que nosotros decimos adiós a nuestra sangre, a nuestra fuerza, a nuestra conciencia, a nuestro último aliento, sin haber llegado a comprender absolutamente nada de lo que recién ha sucedido. ¿Por qué nos atacaron en primer lugar? Nunca lo sabremos… pues la canción ya terminó.

Y así podríamos seguir todo el día con cada sensación que perseguimos frente a la pantalla y mediante los recursos que nos provee la internet. Otra canción, otra serie de televisión, o la fotografía de aquella persona tan atractiva que decora el fondo de pantalla (de aquí a que alguien más sube una nueva imagen espectacular)… Es un rostro fascinante… ¿Cuándo fue la última vez que le vimos en persona? Diría que en 2009, julio o agosto, tal vez… Seguramente le cambió la voz, ha ganado peso y ya no tenemos de qué hablar… Sería una situación incómoda dirigirle la palabra tras casi una década… aunque estando frente al monitor eso no debería de ser un problema… pero lo es, y esa es precisamente la clase de preguntas que tratamos de resolver, esa es la clase de misterios que ocupan nuestra mente y se llevan nuestro tiempo… ¿Por qué resulta tan difícil? “¡Es que ni siquiera lo intentas! Es lo más fácil del mundo, pero le has puesto tantas piedras al camino que ahora crees que es imposible, pero si das un paso verás que no hay nada que te frene…” Etcétera.

Era tan complicado seguir viviendo, que abandonamos la misión real para inventarnos una nueva… ¡La que sea está bien!, siempre y cuando sea sencilla… Sentarse a escribir durante algunas horas, aunque se cuente con los dedos a quien leerá estas palabras… Pero de esto no se vive, aunque de no hacerlo, ciertamente sería más duro levantarse, aunque la comida no nos llega a cada golpe de teclado y el dinero no llueve a ritmo de likes invisibles y comentarios esporádicos…

Era tan complicado seguir viviendo, pero más difícil era abandonar. ¡qué valor y resolución hace falta para hacerlo todo a un lado!, ¡que locura fascinante experimentan quienes se pierden en el torbellino de la desesperación y se hunden en el océano de la depresión!… ¿Acaso ya estamos en ese rumbo sin saberlo? ¡Qué hermoso sueño era aquél en que fallecíamos y nuestro fantasma recorría libremente un mundo sin recuerdos, lejos de todo pasado y sin aspirar a algún futuro! ¿O acaso fue una pesadilla? Se le tiene tanto afecto a dichas experiencias que te asfixian sin dolor y torturan sin suplicio… Sensaciones artificiales para entender la “realidad” a nuestro modo… Historias de terror, creepypastas, black metal…

No obstante, ya se escuchan claramente las palabras de otro habitante de la red, proclamando que este pequeño discurso es un sinsentido, autotortura, jactarse de algún pesar imaginario, rendirse a una batalla que no ha ni comenzado, resignarse a un fracaso sin haberlo intentado, vanagloriarse del dolor y hacer de cuenta que por hablar de cierto modo ganará valor esta expresión estúpida que sólo entenderán los imbéciles más alejados de la realidad, alienados en sus “dibujos chinos” y cantantes pop que dan grima… “¡Ya salgan de su maldita zona de confort, rompan el cascarón y vuelvan al mundo real!, ¿acaso no entienden que lo digo por su bien? Si se quedan allí, sólo acabarán peor de lo que ya están”… ¡Pues bien!, nos morimos de ansias por saber a dónde nos llevará este estilo de vida (aparte de la inminente muerte, claro está). ¿Quieren hacer sus apuestas? El que más se acerque ganará un flamante [nada], mientras que para el segundo y tercer lugar habrá [nada] de última generación. Mención honorífica para las apuestas más graciosas.

Recuerden suscribirse, darle like y clic a la puta campanita.

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Última actualización: 06/03/2021

Yoshitoshi ABe

Diseñador del personaje de Lain (cuando menos, de su aspecto físico). Mucho podría decirse de él, pero lo que siempre nos viene a la mente es que normalmente a él se le toma como una pieza clave en Serial Experiments Lain o de su “sucesora espiritual” Texhnolyze, como si él hubiera escrito el guión o dirigido toda la producción, lo cuál no está más lejos de ser verdad. Sin embargo, no podemos quitarle el crédito de ser el escritor de Niea_7 y de Haibane Renmei, siendo esta última nuestro top #1 en lo que respecta a anime, con Lain y Texhnolyze en puestos muy cercanos, sin contar que como ilustrador, también tiene un lugar entre nuestros predilectos.

Sin embargo, poco se sabe de Yoshitoshi ABe. Algo se sabe de Chiaki Konaka, escritor de Lain, Texhnolyze, Ghost Hound, entre otros, e incluso menos se sabe de Ryuutarou Nakamura (director) o de Yasayuki Ueda (productor), pero hoy nos encontramos con este interesante video protagonizado por el diseñador de Lain. ¡Disfrútenlo!, y echen un vistazo a los demás videos que tiene ese canal de Youtube. ¡Es un canal increiblemente infravalorado!, pues no llega a 50 000 suscripciones, relativamente poco tomando en cuenta la gran calidad de su trabajo.




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Última actualización: 06/03/2021

Un archivo “perfecto” (Cou001)

Cou001

En primer lugar, aparece el texto en kanji, luego aparece su romanización, seguido por la traducción que actualmente está en línea, y al final, en amarillo, una versión mejorada de la anterior. Esta última es la que resultó de nuestro trabajo del día de hoy.

それではお母さんはそちらの控え室でお待ちください
Soredewa okāsan wa sochira no hikaeshitsu de omachi kudasai.
Entonces… Señora Iwakura, por favor espere aquí en el vestíbulo.
Entonces, señora, por favor espere aquí en el vestíbulo.
れいんちゃん、心配ないからね
Rein-chan, shinpai naikara ne.
Lain-chan, no tienes porqué preocuparte tanto.
Lain-chan, no tienes de qué preocuparte.
さ、そこに座って。
Sa, soko ni suwatte.
Por favor, siéntate aquí.
Adelante, toma asiento.
ジュースかなんか飲むもの欲しい?
Jūsu ka nanka nomu mono hoshī?
Ah… ¿Gustas algo de jugo u otra cosa para beber?
¿Quieres un poco de jugo o algo para beber?
そなに緊張しなくてもいいのよ。
Sona ni kinchō shinakute mo ī no yo.
Está bien si no te preocupas demasiado.
No tienes porqué estar tan tensa.
そうだな、先生は喉が渇いたから紅茶を飲みたいだけど、れいんちゃんも付き合ってくれない?だって先生だけ飲んでると変でしょう。ありがとう。それじゃ何がいい?とりあえず色々あるけど。
Sōda na, sensei wa nodo ga kawaitakara kōcha o nomitaidakedo, Rein-chan mo tsukiatte kurenai? Datte sensei dake non deruto hendeshou. Arigatō. Sore ja nani ga ī? Toriaezu iroiro arukedo.
Vamos a ver. Yo tengo sed, así que iré por algo de té… ¿Te importaría acompañarme? Es que se vería raro si sólo yo lo tomo. Gracias. ¿Cuál debería ser? Tenemos muchos de donde elegir.
Vamos a ver, yo tengo sed, así que iré por un té. ¿Quiseras un poco también? Es que se vería raro si lo tomo yo sola. Gracias. ¿Cuál estará bien? Tengo muchos para elegir.

同じだ。
Onajida.
El mismo que usted.
El mismo que usted.

紅茶でいいの?わかった、じゃあちょっと待っててね。
Kōchade ī no? Wakatta, jā chotto mattete ne.
¿Té verde? Vale. Sólo un momento…
¿Te negro? Está bien, aguarda un segundo.
はい、お砂糖とミルクは自分で入れて、ね?はい、どうぞ。
Hai, oshatō to miruku wa jibun de irete, ne? Hai, dōzo.
Le pones el azúcar y la leche por ti misma, ¿vale? Aquí tienes.
Vale, le pones el azúcar y la leche tu misma, ¿sí? Aquí tienes.
まずまずかな?これねアールグレイってお茶で、先生はこの紅茶が大好きなの。
Mazumazu ka na? Kore ne ārugurei tte ocha de, sensei wa kono kōcha ga daisukina no.
Entonces, ¿Por dónde deberíamos comenzar? ¿Cómo vamos a…? Té Earl Grey, me encanta.
¿Por dónde deberíamos comenzar? Este de aquí es té Earl Grey, a mí me gusta mucho.

アールグレイ?
Ārugurei?
¿Earl Grey?
¿Earl Grey?

そ、紅茶にもね、種類があって、香りと味とか違うものなの。
So, kōcha ni mo ne, shurui ga atte, kaori to aji toka chigau monona no.
Exacto. Incluso cuando hablamos de té, hay de muchos tipos, con diferente aroma y sabor.
Así es, incluso con el té negro, hay de muchos tipos, con diferente aroma y sabor.

美味しい?
Oishī?
¿Sabe bien?
¿Sabe bien?

そね、私にはいいかもしれないけど、れいんちゃんにはどうかな?試しにちょっと飲んでみればいいのよ、もし美味しくなかったら、他のものにすればいんだから、ね?ほら。
So ne, watashiniha ī kamo shirenaikedo, Rein-chan ni wa dō ka na? Tameshi ni chotto nonde mireba ī no yo, moshi oishikunakattara, hoka no mono ni sureba indakara, ne? Hora.
Sí. Va con mi gusto. Pero no estoy segura si a ti te gustará. Si lo deseas, puedes beber sólo un poco. Si no es de tu agrado, puedo preparar algo diferente para ti. Toma…
Bueno, va con mi gusto, pero no sé si a ti te gustará. Si quieres, puedes darle un sorbo, y si no te gusta, puedo traer algo más para ti, ¿vale? Toma.


Detalles por comentar al respecto de esto:

1. El texto en kanji fue algo difícil de obtener. Básicamente tomamos el archivo de audio, y lo mandamos a transcribir a una página que hace transcripciones automáticas, pero no es gratuita, o bueno, te proporciona 30 minutos de transcripción gratis (usamos 2), pero luego debes de pagar. Y aún así, la transcripción es imperfecta, así que estuvimos cerca de una hora escuchando atentamente el audio, y corrigiendo errores menores que están en nuestra posibilidad corregir, por ejemplo: れいんちゃん (Rein-chan) lo transcribía quiensabe cómo, pero mal. Aparte, no incluía ninguna clase de puntuación, y ciertas palabras no las transcribía apropiadamente, como "jūsu", "miruku", "sensei", "aji", "kōcha", y eso sólo tomando en cuenta los errores que conseguimos detectar. ¡Seguro hay otros por ahí flotando!

2. Luego, ocupamos ese texto, tan limpio como nos fue posible, para comparar la traducción automática de google (no la incluimos aquí), con la traducción que ya teníamos, y parece que realmente la traducción que tenemos es respetable.

3. No obstante, lo que intentábamos hacer en un principio, era mejorar la redacción de la traducción que ya teníamos (la que aparece en gris), para darle al diálogo un aire más casual, propio de una conversación que fluye naturalmente, y encaja mejor al leer el texto (en amarillo) mientras se escucha el audio, y aunque no lo parezca, tener una idea de cómo suena la conversación original (en japonés), nos ayudó a hacernos una mejor idea de cómo dicen las cosas, es decir, del tono, y de la intención de las frases, por mucho que la diferencia entre el gris y el amarillo sea muy discreta a primera vista, pues en realidad, comparada con la amarilla, la traducción gris es bastante mecánica y antinatural, y al parecer, la mayoría de la traducción peca de esa antinaturalidad. ¡El trabajo que nos aguarda!

4. Por lo tanto, tener idea de qué palabras pronuncian en qué momento, le da una mayor coherencia a la traducción, incluso nos permitió realizar mejoras a la traducción en inglés. Por ejemplo, el "Té verde" (green tea en la versión en inglés), fue traducido esta vez como "Té negro", por 紅茶 (kōcha) que (según google) significa precisamente té negro. ¿Entonces por qué la versión en inglés dice que es té verde? Ni idea, pues según esto, té verde es 緑茶 (Ryokucha), y té (en general) es お茶 (Ocha). Aparte, aunque ciertamente existe el Earl Grey de té verde, el "original" se obtiene a base de té negro, por lo que parece tener más sentido la traducción que conseguimos hoy (en amarillo).

5. Y por si no fuera suficiente razón para decir que es té negro, los "tags" del archivo de audio son los siguientes: kind, obstacle, black tea. Era raro que el tag fuera "black tea", mientras Touko le sirve "green tea" a Lain.

Así pues, eso conseguimos en una hora… o más bien, dos o tres, ya que primero tuvimos que buscar cómo facilitarnos esa transcripción, registrarnos, realizarla, y al final escribimos esta publicación, para lo cual tuvimos que averiguar cómo publicar audio, y al final, leer la publicación hasta estar a gusto con el resultado… Ah sí, y después de todo eso decidimos agregarle las imágenes que acompañan al archivo Cou001, y luego leímos todo de nuevo para buscar errores.

¡Y todo esto por un maldito té verde que no era verde! Jajaja, y todavía falta entrar en lo bueno, que son esas charlas de psicología y psiquiatría que se les dan tan bien a esas dos. Aunque nuestras correcciones obsesivas tendrán que tornarse mucho más laxas para entonces, a fin de llevar este proyectito a felice término, pues de lo contrario, esto se prolongará hasta que nuevas generaciones decidan arrancarnos las riendas por la fuerza.

Aparte, la traducción original al inglés, fue realizada entre 2008 y 2014 (siete años), y aquí llevamos apenas dos, ¡así que tampoco hay que apresurarnos! ¡Bien y despacio, dicen por ahí! (No obstante, hacer eso de la transcripción a japonés (kanji+romaji) sigue siendo una lata, así que reservaremos eso para cuando sea extremadamente necesario, aunque pensándolo dos veces, los archivos más difíciles de traducir son aquellos que incluyen ruido de fondo, o consisten en gritos o conversaciones rápidas que un transcriptor automático no podrá interpretar jamás.

En fin, ¡nos leemos algún día!

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Última actualización: 16/03/2021

Ruido existencial

Este blog cumplió su propósito básico: Documentar (con el pretexto de dar seguimiento a) el proceso de traducción de un juego muy poco popular. Ciertamente tenemos planes para llevar a cabo otros proyectos derivados de la traducción (sin contar que esta última puede mejorarse aún), pero antes de ponernos a trabajar en ellos (o en otras cosas que tenemos pendientes en nuestra vida), queríamos aprovechar para plantear una pregunta: ¿Y todo esto para qué?

Es decir, el tiempo y recursos empleados para darle vida a este pequeño blog con sus 2 visitas diarias (en promedio), ¿a dónde van? ¿qué bien harán en el futuro? ¿Cuán valiosos son?

Así de triste es el reino donde impera Lain, tan delicado entre más complejidad le agregamos. Un átomo es una unidad muy estable, ¡cuánta energía necesitamos los seres humanos para romper ese sencillo equilibro!, pero desconecta un cable por medio segundo, y toda la infraestructura de la red colapsará, con todos los daños colaterales implicados. ¿Cómo podemos vivir tan tranquilamente en un mundo donde nuestra vida entera depende tanto de un sistema tan endeble? ¿Cómo podemos dedicar tanto tiempo a volcar la obra de nuestra especie en un soporte tan vulnerable al paso del tiempo? La escritura misma nació como un medio para preservar nuestra memoria, aunque durante sus primeros años de vida, hubo quienes afirmaban que la escritura sólo perjudicaría la tradición oral que llevaba manteniendo en pie las civilizaciones desde siempre. ¿A caso volvemos a los tiempos en que para que algo trascienda las épocas, tendrá que protegerse con el mismo esfuerzo comunal de civilizaciones enteras dedicadas a preservar una o dos memorias importantes?

Y por si eso no fuera suficiente, al mismo tiempo también vivimos en la época en que la producción humana ha crecido (y sigue creciendo) a un nivel en el que somos incapaces de almacenarlo todo para analizarlo después. Tenemos que ser excesivamente selectivos tan sólo para elegir la información que habremos de consumir durante nuestro día a día, y resumir tanto como se pueda los datos para quedarnos sólo con aquello que nos resulte de utilidad en el momento. ¡Menuda época para ser un historiador!, hemos conocido algunos, y sin contar los esfuerzos que aún se realizan para descifrar los enigmas del pasado, ya no basta con estudiar los acontecimientos de hace siglos, sino que hay que estar al día en prácticamente todo para entender un poquito de lo que sucede en la vida diaria. ¿Cómo seremos capaces de sostener semejante nivel de complejidad con nuestros recursos?

¡Ya no podemos hacerlo! Dependemos tanto de la tecnología, que un minúsculo evento impredecible estropea hasta las funciones más básicas de nuestras comunidades. Aquí en México, en septiembre del año pasado (2017), un terremoto (cuyos daños materiales fueron serios, aunque sin llegar a considerarse catastróficos) puso en shock a miles durante días, semanas y meses (las secuelas hoy día aún se ven, y no todos pueden presumir de haber vuelto a su vida diaria). Por supuesto, el caos fue mayor en un principio, pero no vivimos en un mundo (o país), que pueda recuperarse del todo de esta clase de imprevistos naturales, incluso cuando a mayor escala, estamos hablando de un evento cuya magnitud tampoco es la gran cosa.

¡Pero aquí seguimos!, confiando en nuestros trenes, computadoras, agricultura, comunicaciones… Seguimos confiando (dependiendo) de nuestras creaciones porque no hay marcha atrás. ¿Algún día la hubo siquiera?

¡Pero aquí seguimos!, dejando nuestra huellita digital en el inmenso páramo de la internet, donde una vez en un billón (o menos), alguien se topará con nuestra obra, con nuestras palabras, con nuestros mensajes. Famosos e influyentes tienen mucho de qué presumir, y vaya que lo hacen. ¿Para eso queremos semejante sistema? ¿Para albergar a unos cuantos expertos del clickbait y ciberestrellas que acaparan la atención del mundo entero en su insignificante vida? Nosotros no somos precisamente más importantes, pero un poco de inconformidad debe existir en este mundo. ¿Es eso el equilibrio?

¡Y aquí seguimos!, pugnando por que alguien reciba nuestros mensajes, por que alguien halle interés en nuestras ideas…

Lain ha conseguido algo impresionante, con sus mensajes opacos e incomprensible presentación, pero con una suerte sin igual. Llegó en el momento justo, del autor ideal, del irrepetible equipo creador, en el formato apropiado… ¡Hace veinte años!, y hoy, con sus desperfectos y su (relativamente) baja popularidad, aquí nos tiene de nuevo, reflexionando sobre las consecuencias del mundo cibernético en nuestras vidas y el miedo que genera aceptar una existencia volcada por completo en esta red, donde las probabilidades de seguir en pie son tan bajas que realmente pocos pueden permitirse considerar siquiera dar el salto de fe, más aún cuando ni uno sólo de quienes alcanzan la gloria, tienen garantía alguna de que su fama durará siquiera hasta que termine el año en curso.

Y aquí seguimos, preguntando por la utilidad de nuestra obra, por la utilidad de nuestro esfuerzo, y sobre la pertinencia de nuestra existencia en este mundo indiferente ante la humanidad que rechazó su origen para crear su propia naturaleza artificial de la que ya no se puede separar.

Y aquí seguimos, esperando una respuesta que sabemos no llegará, enunciando los misterios de la sociedad contemporánea, cuya resolución sólo será tangible una vez nos hayamos ido a donde quiera que se dirijan nuestras conciencias tras abandonar el cuerpo físico, allí donde quizá se encuentran las respuestas que no podremos alcanzar en vida.

Y aquí seguimos, hasta que simplemente nos vayamos, lo cual, en el mejor de los casos, tardará todavía un poco.

¡Y aquí seguimos, hasta que ya no!

Ruido

¿Qué mejor evocación gráfica de todas estas ideas que una pieza de glitch art? Una imagen o video es pasado por un filtro que agrega ruido visual, generando una nueva imagen, pero estropeando para siempre la original, sacrificando información por el bien de la creación, del cambio, de la transformación imparable, pasando por alto cualquier cuidado que se pueda tener para obtener un "buen" resultado, dejándole el trabajo al azar, a algunos algoritmos predefinidos. ¿Y qué obtenemos? ¡Más y más información! ¡Ruido!, hasta que ya no tengamos lugar donde colocarle, hasta que empecemos a desechar por accidente los originales, pues organizar y catalogar semejante cantidad de datos es una tarea que ni nuestras mejores máquinas podrán hacer con la destreza necesaria para evitar errores de toda clase.

Eso somos al final del día, ruido. Del ruido venimos y a él volveremos.

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Nota: Esperemos que aunque sea, Lain, como registro de la época en que vivimos, sea evidencia suficiente de la existencia de nosotros, quienes hoy día nos dedicamos a preservar su memoria como si fuera la nuestra, y de todos aquellos que de una u otra manera, se identifican con las ideas representadas por tan importante obra de la animación japonesa.

Última actualización: 16/03/2021

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^ Toma un descanso