Rutas de la inspiración [05] - Abre el siguiente

Quinta parte del ensayo–cuento que trata sobre lo que motiva a los seres humanos a seguir creando, en el sentido más amplio de la palabra. Con ilustraciones de Serial Experiments Lain.

Primera parte. Desde el nuevo día
Segunda parte. Entretenimiento
Tercera parte. Suicidio funcional
Cuarta parte. Cierra el mundo


[05] Abre el siguiente

¡Allá voy!
¿Allá vamos?

¿Has tomado una decisión? Mira, para empezar, a estas alturas ya no tienes demasiadas alternativas, así que tu respuesta no debería demorar mucho. Ya viste todo lo que podías ver, escuchaste lo que el mundo dijo, sentiste toda su atmósfera, saboreaste su suelo y olfateaste hasta el último de sus rincones.

¡A mí no me puedes engañar! Puedes mentirte a ti mismo todo el tiempo que quieras, pero a mí jamás me vas a engañar, porque yo soy tú; tú sólo eres mi sombra. ¡Tú no eres real! ¿No te habías dado cuenta?

— ¿Quién? (…)

Este mundo es blando, tú eres blando. Maleable como un trozo de plastilina, igual de inútil que in trozo de plastilina, pero ¡hey!, ¿no te parece que es divertido jugar con plastilina? La cantidad de cosas que puedes hacer con ella es impresionante, y aun así es inútil y perecedera, como tú.

Dame tu mano, mira, si la introduces por aquí, a través de tu costado, podrás tocar tu hígado. ¿A poco no se siente repugnante? Pero eso eres tú. ¡Sí!, tú eres repugnante, ¿o me vas a decir que tampoco estabas al tanto de eso?, mira cuán lerdo eres.

A partir de aquí, necesitarás una cuerda para continuar bajando. Nadie dijo que sería fácil, tus dedos ensangrentados no me impresionan. Pero, en un sitio como éste, ¿dónde se supone que vas a encontrar una cuerda? (…)

Ya deberías poder ver de manera diferente.
¿No has asimilado que el mundo está cambiando?

Llevas en la cama mucho tiempo; sé que te dije que no tomaras la pastilla, pero, hey, ¿nunca se te ocurrió que pude habértelo dicho por rencor? Tú fuiste quien me tuvo encerrado todo ese tiempo, no fuiste tú quien me dejó salir, y sabes, a pesar de todo, la verdad no me la pasé tan mal, pero lo que tú estás haciendo aquí tampoco parece que vaya a arreglar nada.

Sabes, no puedo estar muy lejos de ti, y es que te tengo mucho afecto, por eso regresé. Quiero protegerte, ayudarte, sabes… pero no puedo hacer nada por ti si tú no lo aceptas. ¿Tanto te disgusta esto?, podemos terminarlo si es el caso; si no quieres seguir así, sólo dímelo y yo terminaré con esto en un abrir y cerrar de ojos, o incluso menos; pero si no tomas una decisión, yo no podré hacer nada. (…)

No estarás pensando en saltar, ¿verdad? Déjame advertirte que si saltas desde esta altura, morirás. Sinceramente no me importaría micho si decides matarte aquí y ahora, pero, ¿no lo recuerdas acaso?, yo soy tú, y si te mueres yo me muero, ¿no sería eso muy triste? ¡Hey!, hemos aprendido muchas cosas el día de hoy, ¿no te parece? Sería una verdadera lástima si dejamos todo atrás así como así. A mí me gustaría poder seguir con esto durante un rato más. ¡Es divertido!, ¿no te parece? (…)

Toma tus intestinos de plastilina y ocúpalos para descender; destruye tu cabeza, la migraña está allí. ¡Sí!, asume la triste verdad, has perdido los estribos y esta realidad ya no te contiene; efectivamente has sido expulsado del paraíso y ahora convertido en un monstruo, no tienes nada e incluso así, debes ir más lejos. Naciste siendo un idiota, creciste y olvidaste tu condición hasta verte inevitablemente en el espejo y te perdiste alucinando con tu propio reflejo. Ese eres tú, y siempre lo has sido ¿lo ves?, no hay vuelta atrás, lo hecho, hecho está, y tras andar durante mucho tiempo, te diste cuenta que hacía delante tampoco podías avanzar, sino que debías comenzar a descender para por fin encontrar esa otra realidad que sólo está hecha para ti. ¡Sí!, por fin, tras haber sido segmentado violentamente, eres capaz de encontrarte a ti mismo nuevamente, aunque admitámoslo, sigues vacío y sólo has acertado a mirar en el reflejo a un sucio adefesio, ridículo e imbécil, pero ¡hey!, así es como comenzaste la primera vez, ¿no?, sólo debes volver a comenzar, pero ahora con la ventaja de haber errado ya una vez. Ya puedes volver a la superficie y comenzar a escalar. Sólo una cosa te he de advertir: subir es más difícil que bajar.

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Pronto, la sexta parte, titulada Escalar, mutilar, arrastrar, donde cosas terribles toman lugar una tras otra. ¿Valdrá la pena?… ¿Publicar esto vale la pena?. ¡Averígüenlo ustedes mismos!

Última actualización: 16/03/2021

Rutas de la inspiración [04] - Cierra el mundo

Cuarta parte del ensayo–cuento que trata sobre lo que motiva a los seres humanos a seguir creando, en el sentido más amplio de la palabra. Con ilustraciones de Serial Experiments Lain. ¡Vamos ya por la mitad!

Primera parte. Desde el nuevo día
Segunda parte. Entretenimiento
Tercera parte. Suicidio funcional


[04] Cierra el mundo

¿Qué es este lugar?
No recuerdo haber estado aquí antes…

¡Pero qué soledad! Esto es a lo que te ha llevado tu curiosidad –la curiosidad mató al gato, dicen–, y mira a tu alrededor, ¡éste es tu premio!, este páramo es la recompensa que te llevas por aferrarte a tus preguntas estúpidas.

A los niños se los perdona, pues de antemano se sabe que ellos son estúpidos, pero una persona ya “grandecita” como tú, preguntando frenéticamente como quien recién aprende a hablar, acerca de cuestiones estúpidas, no tiene lugar en ese mundo.

Allá las cosas funcionan, y funcionan porque todos se encuentran ocupados haciendo que eso siga así. Es una pérdida de tiempo el frenar para ir y preguntarse nimiedades como las que no paras de vomitar desde hace ya un buen rato. Por eso te han tenido que aislar, ignorar, porque ellos no quieren que les quiten el tiempo. (…)

Yo te guiaré. No tienes qué temer, esta soledad que sientes es real, pero si sufres a causa de ella, si te dejas someter por su peso, jamás lograrás ponerte en pie siquiera, no digamos ya, que jamás serás capaz de afrontar tu situación. Tampoco te apresures, aquí el tiempo transcurre de manera diferente que allá adentro, aquí no tendremos prisa por dar el primer paso siquiera. Sólo permíteme decirte una cosa: esto es real. (…)

Desciendes una vez más de la caja y te encaminas por enésima vez a pulir los engranes de la otra gran caja. Una metáfora terrible, por eso mismo hay que pulirla, ¿no?

¿Por qué estás aquí, dices? Oh, lo dices porque hay mucha gente a tu alrededor, porque estás hablando con ellos y porque estás actuando en conjunto con ellos, ¿no es así? Vale, lo explicaré rápido, sólo promete que escucharás atentamente: esto es real. (…)

El bípedo ahora es un cuadrúpedo. Dime, ¿qué se siente ser un monstruo? Eres como un siamés, pero uno que no nació con tal condición, sino uno que nació como un ser humano promedio y que en el transcurrir de los años, vio crecer en su costado, sin siquiera percatarse de ello, un segundo rostro, un segundo cuerpo, un segundo corazón. Madre mía, ese nuevo tú es un adefesio, ¿cómo puedes vivir con algo así pegado a ti? ¡Oye! ¿Me estás escuchando? (…)

Definitivamente algo no marcha bien.
No entiendo lo que está ocurriendo

Es un ser bidimensional que camina en direcciones independientes, siempre ligado por un cuerpo físico que se expande hacia sus adentros, pero siempre separado por la brecha indescriptible de estar en distintos planos de la realidad. En otras noticias… (…)

Yo te guiaré. Aunque yo mismo no conozco muy bien el camino, debo reconocerlo, pero, ¡hey!, estamos juntos en esto, ¿ves cómo no estás solo? Este delirio te acompañará durante toda tu existencia, durante toda tu existencia, durante toda tu existencia.

Espera, deja de caminar. ¿No te has dado cuenta que por allá no hay nada? ¡Zoquete!, estás caminando en círculos desde hace años en este campo estéril, aquí no hay nada vivo, sólo tus huellas están por todas partes, ¿acaso no te has percatado el rumbo que debes tomar a partir de ahora? (…)

Ese dolor de cabeza es normal. ¡No!, no tomes esa pastilla, ya te dije que es normal, déjalo ser. ¿O es que acaso realmente tienes deseo de reanudar? Mírate ahora, tirado en el suelo de tu casa sin poder mover un músculo; sé que no es una condición envidiable, pero ¡hey!, ¿no es esto mejor? ¡Sí!, cállate, deja que se te pase. Primero incrementará, ¿qué le vamos a hacer?, pero si eres capaz de lidiar conmigo, algún día nos llevaremos bien, y quizá incluso dejes de sentir mi presencia. Ahora, yo te guiaré, aunque creo que ya había dicho eso antes.

— Espera, ¿Quién eres? (…)

¡Rasca, rasca, rasca! ¡Más hondo, maldita sea! ¿Qué encontrarás allá abajo, dices? ¡No lo sé!, eso depende… de… muchas cosas. Pero eso es lo de menos, el punto es que te encuentras cavando justamente aquí, en este momento y en esta dirección, ¿no te parece suficiente?

El cartógrafo es un idiota, por eso lo maté. No hacía más que molestar, pero tú y yo juntos conseguiremos encontrar el tesoro, ¿y luego qué?, bueno, verás… tú sigue cavando, ¿quién te dijo que te detuvieras? ¡Hey! ¿Me escuchas? ¡Oye, despierta!… (…)

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Pronto, la quinta parte, titulada Abre el siguiente, evidente continuación de lo que ha acontencido aquí. El ensayo–cuento se inclina hacia la narrativa, y de “ensayo” cada vez le queda menos. También tendremos en un futuro cercano, más novedades respecto a la traducción del juego de Serial Experiments Lain.

Última actualizacón: 06/03/2021

Rutas de la inspiración [03] - Suicidio funcional

Tercera parte del ensayo–cuento que trata sobre lo que motiva a los seres humanos a seguir creando, en el sentido más amplio de la palabra. Con ilustraciones de Serial Experiments Lain.

Primera parte. Desde el nuevo día
Segunda parte. Entretenimiento


[03] Suicidio funcional

¿Cuál es el fin de nuestras acciones?
¿Tiene algún propósito nuestra estadía en este lugar?

Los sentidos que posees son imperfectos. Todo en ti lo es. No eres capaz de todo. Sólo puedes aspirar a llevar al límite las capacidades que te son dadas. Ello sería algo fácil de asimilar si sólo tuvieras la oportunidad de conocer todo aquello que puedes controlar con tus capacidades humanas, aquello que está al alcance de tus manos, lo cual, de hecho, jamás ha sido posible.

Aun cuando hoy día puedes conocer la naturaleza de planetas lejanos, que hace algunos pocos miles de años eran el máximo misterio imaginable, resulta que más que esclarecer definitivamente tus dudas, lo único que logras con acrecentar tu conocimiento, es redirigir las preguntas en otra dirección, pero jamás poniendo un punto final siquiera a la más simple de las cuestiones posibles.

Un día, sin darte cuenta –o quizá fuera más bien un proceso lento… no lo sabrás jamás–, llegó el momento en el que te percataste de que en efecto, no eres perfecto, ni lo sabes o puedes llegar a saber todo, ni siquiera estás bien encaminado en el viaje de la historia. Te percatas de tu pequeñez e impotencia ante el poco generoso universo ante el cual, ni el más importante de entre tus pares parece tener relevancia alguna.

— ¿Y entonces porqué llegué a este lugar? ¿Qué es lo que me mantiene aquí? ¿Dónde estoy?

Es algo duro arribar en la ignorancia, y tras una relativamente prolongada existencia, descubrir que nadie te garantiza que lo sucedido hasta ahora puede llegar a tener algún sentido, propósito u objetivo, más allá de ser el casual e innecesario resultado de una infinita serie de coincidencias de entre las cuales, tu existencia es sólo un eslabón que conecta un sinfín de puntos inciertos con otros tantos, igual o más inciertos, y entre los cuáles hay tal cantidad de conexiones, que tu ausencia no significaría ninguna clase de problema para la permanencia del sistema.

El mundo y sus integrantes parecen funcionar con total armonía, sin necesidad de tener un propósito.

Y sin embargo, la vida sigue

— ¿O quizá sí lo tienen? ¿He llegado tarde y no he tenido la oportunidad de enterarme de que todos acatan a conciencia las reglas del juego? Pero, ¿por qué he sido precisamente yo aquel destinado a no enterarse de nada? ¿Es eso parte del juego…? Debe ser eso, pues de lo contrario alguien habría venido a advertirme cómo funciona todo esto en un principio… Y, ahora que lo menciono, sí que lo hicieron. Mis padres pusieron las reglas, pero aquéllas dejaron de ser vigentes tiempo atrás, porque yo las superé, las reemplacé, sin embargo, por eso mismo hoy me encuentro desnudo, desprotegido. Y por si eso fuera poco, me encuentro desorientado y vulnerable, porque al descubrir tras años de ignorancia y desinterés, que mi vida es un fenómeno que no me puedo explicar y que por mucho que sea todo lo que puedo llegar a poseer, realmente no sé nada acerca de tal incógnita…

Tras descubrir esto, te has separado del resto. Mi voz es lo único que te queda. Violaste las reglas y fuiste expulsado, si bien sigues estando en el campo de juego –pues físicamente no puedes ser eliminado sin que por ello, alguien más quebrante otra regla básica del juego–, ya no formarás parte de la dinámica. Perdiste tu lugar y ni siquiera eres capaz de decir si eso fue algo benéfico o no para ti. Ahora sólo te resta ir y buscar algo por hacer en esta situación, mientras sobrevives sin un motivo.

Intentarás todo y fracasando en casi todos los casos, quizá encuentres algo, porque para empezar, ¡no puedes hacer nada más!, pues completamente desprovisto de pistas, has de poner atención a todas las señales que tu nuevo ambiente te ofrece, pues entre esta inmensa variedad de nadas que ante tus ojos se despliega, quizá, y sólo quizá, puedas hallar algo que pueda guiar tus pasos.

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Pronto, la cuarta parte, titulada Cierra el mundo, donde cosas extrañas comienzan a suceder; así como otras novedades respecto a la traducción del juego de Serial Experiments Lain

Última actualización: 16/03/2021

Rutas de la inspiración [02] - Entretenimiento

Segunda parte del ensayo–cuento que trata sobre lo que motiva a los seres humanos a seguir creando, en el sentido más amplio de la palabra. Con ilustraciones de Serial Experiments Lain.

Primera parte. Desde el nuevo día


[02] Entretenimiento

Estás vivo, sí…
¿A qué dedicas tu tiempo?

Éste es el ataque de la obsolescencia programada; es el cruel resultado de encaminar los pasos de la sociedad al aún fuerte consumismo estúpido cuyas víctimas no son otras que aquellos en quienes se supone recae la responsabilidad de dar forma al mundo de las siguientes generaciones. En otras palabras, alguien, o un grupo de personas decidió que era una magnífica idea (por el bien de la economía o algo similar) crear una cultura de consumo capaz de mantener activo el flujo de capital en una sociedad capitalista que depende –obviamente– de dicho flujo.

Pero como todo proyecto de gran envergadura cuyo propósito es mantenerse en pie durante indefinido tiempo sin un objetivo último al que aspirar como meta final, resulta que llega un punto en el que el proyecto comienza a dictar las decisiones de las personas a su cargo en lugar de que las personas dirijan el proyecto, como en un principio se plantease.

Una idea que ciertas personas pusieron en marcha, creció al grado en que los directores de orquesta se quedaron sin partituras, obligados a improvisar un concierto cuyos músicos se negaron a concluir. El resultado es que ahora el director está atado a este cada vez más grande espectáculo que sólo tendrá fin cuando la audiencia se canse y decidan que hay que poner fin a la improvisación, tras concluir que no merece la pena prolongar más la tan decadente melodía; y así, en un rápido movimiento decisivo, se levanten todos de sus asientos, dispuestos a frenar el concierto con todos los medios que hagan falta.

¿Estás aburrido de esto?
¡Destrúyelo y comienza algo nuevo!

Pero esta orquesta toca para un público diverso, en donde efectivamente, puedes encontrar a muchos personajes ya hartos de la melodía, pero incapaces de frenarla. No les interesa y simplemente abandonan la sala uno tras otro, o permanecen allí al no saber qué otra cosa podrían tener más que esa improvisada música y no se deciden a mover un sólo dedo pues no sienten que merezca la pena.

Otros muchos, acostumbrados a la improvisación, disfrutan el espectáculo, continúan aplaudiendo y celebran su prolongada duración. Pero la gran mayoría, ni siquiera presente en la sala de conciertos –sino que escucha su música a través de cualquier medio, o simplemente a su alrededor, sin siquiera solicitarlo–, ellos (no todos, claro), para ellos es tan familiar la inacabable canción; habiendo nacido con esta melodía flotando en la atmósfera, ellos encuentran natural la música y sin siquiera saber de dónde viene, jamás se han cuestionado su origen, pertinencia, calidad o beneficio, sino que, como cualquier otro elemento cotidiano como el pavimento o el oxígeno mismo, está allí como siempre y estará allí siempre, sin que resulte remotamente necesario pensar siquiera en ello.

Vives en ese mundo y la vida tiene tantas cosas interesantes y novedosas que ofrecerte, que pensar siquiera en perder el tiempo en las banalidades de la vida cotidiana (es decir, en reflexionar acerca de su razón de ser, su repercusión en tu vida y la posibilidad de incidir en éstas), se presta una idea poco menos que absurda. ¡Inconcebible!

Pero el día de hoy te preguntas ¿por qué estoy escuchando esta música? Y entonces algo cambia. ¿Qué cambia? ¡Yo te lo diré! Escucha atentamente…

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Pronto, la tercera parte, titulada Suicidio Funcional; así como otras novedades respecto a la traducción del juego de Serial Experiments Lain.

Última actualización: 16/03/2021

Rutas de la inspiración [01] - Desde el nuevo día

Ensayo–cuento que trata sobre lo que motiva a los seres humanos a seguir creando, en el sentido más amplio de la palabra —descartando si es preciso, todo lo existente, todo lo que se ha construido, a fin de comenzar de nuevo—. Con ilustraciones de Serial Experiments Lain (si bien, no trata directamente sobre la serie)

[01] Desde el nuevo día

Todo inició en un día normal y corriente

Vives en un mundo al que le da por cambiar bastante. Aunque sabes que la escala basada en la percepción humana no basta para dar cuenta de cuán realmente cambiante es el universo conocido, y aunque pueda haber gran actividad mucho más allá de los confines de tus limitadas posibilidades de razonamiento y percepción; aunque haya tanto fuera de tu alcance, basta una escala diminuta como la humana para dar cuenta de cuanto cambian las cosas alrededor tuyo.

Tu vida es brevísima tan sólo comparada con la edad de la humanidad como especie, y la influencia que ejerces en la sociedad como individuo, es apenas perceptible a los ojos de la historia. Todo es siempre nuevo y espectacular ante la idea de lo inalcanzable que es el concepto de totalidad, pues éste resulta absurdo, porque el inescrutable laberinto de las memorias –colectivas e individuales– crece a cada momento, mientras cada ser no puede sino adentrarse en un diminuto segmento de aquel laberinto del que jamás saldrá y en el cual sólo puede vagar eternamente hasta que, al modo de una estrella moribunda, se condense hasta el núcleo devorándonos consigo para luego desintegrarse finalmente, y desperdigar con ello nuestra memoria, ahora al modo de un rompecabezas cuyas piezas nacieran deterioradas y separadas por años luz todas ellas, a causa de su explosión originaria.

Es la llamada posmodernidad el extraño espacio socio-cultural en que para suerte o para desgracia, te ha tocado nacer.

Ese día, observaste las cosas desde una perspectiva diferente

Dentro de algunos años incluso los más longevos remanentes de la época pasada perecerán víctimas del tiempo, lo mismo que los últimos bastiones de la posmodernidad, quienes probablemente aún no hayan siquiera nacido. Entonces, tú te encontrarás allí [te encontrabas allí], en ese terreno donde el neoliberalismo impulsa la competitividad como altísimo valor. Quienes ya habían nacido cuando esta nueva era dio comienzo, vivieron cambios radicales (uno tras otro), a los que seguramente muchos jamás se adaptaron, porque después de todo, a escala humana, fue toda una generación –compuesta de más de mil millones de seres humanos– la que se vio sometida a la forzosa reestructuración.

Toda una vida a nivel internacional, si bien, los que nacieron ya bien instaurada esta era, ni siquiera son capaces de imaginar la magnitud de los cambios suscitados en el periodo transicional entre modernidad y posmodernidad, y sin embargo, muchos de entre las primeras generaciones nacidas posmodernas, sienten nostalgia por “los viejos tiempos”, transmitidos de diversas maneras a tales generaciones, las cuales no fueron criadas de acuerdo al paradigma en que se encontraban, y que, instruidos de manera poco coherente con los acontecimientos que en la realidad les rodeaban, entraron en conflicto y se hallaron perdidos con una educación insuficiente o al menos inapropiada para su época (producto de la renuencia de la generación anterior a aceptar el cambio).

Una nueva generación, descendiente de esta última se erige como la siguiente dominante, ya educada en la posmodernidad (no siempre con el mismo éxito, obviamente), sabe de antemano cual es la naturaleza del laberinto tan peculiar en el que se adentra.

Aunque aún sin herramientas de confianza, te aproximas a veces temeroso, a veces confiado de ti mismo, a un mundo que no parece ofrecerte muchos antecedentes útiles que te permitan avanzar con cierta seguridad por un camino que pese a tener menos paredes y puertas cerradas de las que cabría esperar, se muestra inacabado e inseguro; en el cual deberás tomar todas las herramientas que te ha dejado la experiencia reciente (tanto tuya, como de tus antepasados), e irte formando una idea del camino a recorrer, adaptando estrategias no necesariamente contemporáneas para darle forma al mundo que algún día tu generación gobernará (y la cual, algún día será reemplazada por otra).

¿Pero cuán realmente útiles y accesibles son las herramientas que la historia ha dejado a lo largo del camino? ¿Qué tan dispuesto estás a asumir la responsabilidad de ser el heredero de tan –relativamente– inmensa cultura?

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Pronto, la segunda parte, titulada Entretenimiento; así como otras novedades respecto a la traducción del juego de Serial Experiments Lain.

Última actualización: 16/03/2021

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^ Toma un descanso